Los edificios que superan cierta antigüedad deben pasar la Inspección Técnica de Edificios para acreditar que son seguros y habitables. Para comunidades y propietarios, el proceso genera dudas: qué se revisa, qué plazos hay y qué ocurre si el resultado es desfavorable.
Pasar la ITE tarde o con un informe mal gestionado puede acarrear sanciones, pérdida de ayudas y, sobre todo, riesgos reales de seguridad para los ocupantes.

Nuestros técnicos cualificados realizan la inspección con rigor y emiten el informe con plenas garantías legales, gestionando su presentación ante el organismo municipal. Y si aparecen deficiencias, no te dejamos solo: te orientamos sobre qué obras son necesarias y cómo tramitar la subsanación.
Revisión del estado de los elementos portantes y posibles patologías estructurales.
Comprobación de revestimientos, balcones, cornisas y elementos con riesgo de desprendimiento.
Inspección del estado de cubiertas, azoteas y puntos de entrada de agua.
Evaluación de las instalaciones de suministro, saneamiento y evacuación del edificio.
Análisis de las condiciones de accesibilidad universal del inmueble.
Redacción del informe oficial y tramitación del resultado ante la administración.
Pide presupuesto y resolvemos la inspección de principio a fin, con técnicos habilitados.